¡Un lugar para disfrutar!

La ciudad no es para mí

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Publicado por Nela a las 5:57 p. m.

En un granja cerca de Aylesbury, Buckinghamshire (Inglaterra), pastaba apaciblemente Rupert, un carnero, cuando vio un agujero en la valla y decidió que iba a cambiar de aires e irse a vivir a la ciudad, quizás un poco harto de tanto bucolismo campestre.


Así que encamino sus pasos hacia la ciudad, decidido a no volver y pegando unos sustos de muerte a todos los que se encontraban con él, sobre todo los dueños de los jardines donde se alimentaba de las flores y las hierbas que iba encontrando en su nuevo hábitat. Y que precisamente no estaban encantados con su nuevo vecino.

Nada más conocerse que Rupert campaba a sus anchas, por la ciudad, se avisó a la policía, a la tuvo en jaque, porque tardó, ni más ni menos que 100 días en poder capturarlo, ya que él demostraba ser más listo y más rápido y no se dejaba coger, siendo un misterio donde tenía su guarida, porque solo lo veían cuando salía a pastar por los jardines del vecindario y él en el momento de su detención, no dijo ni palabra, simplemente, rendido ante la evidencia, se sentó y esperó.

Pero al final, lo acorralaron y pudieron capturarlo y salvo un leve rasguñó en una pata, estaba en perfecto estado de salud y ahora está en un centro de acogida de animales, hasta que sea devuelto a su granja y las flores del vecindario, pueden crecer hermosas y llenas de color, sin que sean un mero alimento caprino.

Creo que ante tanto ajetreo, para su captura, Rupert habrá pensado aquello de "La ciudad no es para mí" y se quedará en su granja, para descanso de los habitantes de Aylesbury y sus jardines y regocijo de las ovejas de su manada, que recuperaran a tan hermoso y bien dotado espécimen.

Comentarios (4)

Qué aventurero y simpático Rupert!!
Está bien lo que hizo ... quiso andar a su aire , experimentar nuevas sensaciones...conocer la libertad...
Pero el regreso fue inevitable.
Me encantó.

Carmela, el pobre estaría cansado de estar encerrado ;)

Bueno, pues nada. Una aventurilla en la gran ciudad con final feliz para este carnero. Esperemos que haya tenido suficiente y que no se le ocurra otra vez.

Lo mismo le ha gustado, Nerea, y quiere repetir!! Jeje

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